viernes, 2 de marzo de 2012

Sobre la chica más guapa de la ciudad

No se bien cuando fue, o como. Es como si hubiera existido desde siempre. Bastó intercambiar una sonrisa y me tembló todo el cuerpo. La seguí por todos lados semana tras semana... Hasta que me animé y le hablé.
Hablamos pavadas, como todos los que se conocen por primera vez. Simpática por demás, de mirada serena y sonrisa confusa, la chica más guapa de la ciudad estaba hablando conmigo. Tiene un futuro prometedor, planes para seguir viviendo en la ciudad, nada de novios, disfrutaba la tranquilidad de su casa, quiere a su hermano, amigos por doquier, amigas maravillosas…
Los meses pasaron, y algunas veces nos juntamos a compartir nuestra vida. Ella tenía esa capacidad asombrosa de ponerme tenso como nunca, y al segundo dejarme relajado. Yo estaba encantado con ella, para qué mentirles.
Cuando menos lo esperé ella emprendía un viaje, y yo la fui a despedir. Nos regalamos uno de esos abrazos sinceros que tocan los corazones. “Somos amigos”, pensé. Y sonreí. Las despedidas son necesarias para los reencuentros.

2 comentarios:

  1. Qué feo y lindo a la vez cuando pasa eso... muy buena Lucas, un abrazo.

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  2. Qué hermoso, Luqui!!!! qué placer poder poner en palabras esos sentimientos y emociones que nos dejan sin aliento... No pierdas la pasión: te va a dar muchos dolores de cabeza pero también innumerables momentos inolvidables. A ver si te alcanzan las palabras para eso... continuá, peque!!

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