martes, 10 de abril de 2012

El Plan B

-A veces hay que esperar y ver.
-Casi siempre
Joaquín apuro el vaso de whisky. Conoció a Magdalena hace tiempo. La más señora de todas las putas. La más puta de todas las señoras. Hoy ya no sabe dónde anda.
El viejo Bob, entre tanto, se prendía otro cigarrillo. Llevaba ya seis, en sólo un rato. Se notaba a la legua que no quería verme en la misma mesa. En realidad, su problema no era conmigo. Era con todos. Ama la soledad, casi tanto como sus cigarrillos.
-La verdad que es un verdadero honor…
-No empieces.
Joaquín se sirvió otro vaso de whisky, y miró a la rubia de la barra.
-A mí me vendría bien una así.
-Tendrías que probar.
Bob fuma tranquilo y me mira de soslayo.
-Así que vos escribís…
-Al lado de ustedes, lo mío es un garabato.
-No te creas. Para nosotros, nuestras cosas son también así.
Yo no sabía qué carajo decir. No sé si ya se dieron cuenta. Joaquín me salvó del apuro.
-En realidad, es todo una gilipollez. Hombre, incluso esto lo es. Estamos claramente en un sueño.
-La vida es sueño, decían por ahí.
-Pero esto es un sueño de verdad, es decir… qué carajo. A nadie le gusta lo que hace. El pintor odia sus mejores obras, los poetas sus mejores líneas, los cineastas sus películas… Lleva tiempo tomarles cariño. ¿A vos no te pasa eso también?
-A todos nos pasa.
-Y cuando eso pasa, no queda otra más que seguir para adelante. Es como cuando uno ve un matrimonio que realmente funcionó: llevó su tiempo, pero llegaron a aceptarse.
-Y si no, siempre queda el plan b.
Nos miramos los tres, casi estudiándonos.
-De todas formas, hablábamos de mujeres.
-Y de putas.
-De esas hablabas vos.
-Qué va… El problema es cuando las cosas se terminan.
-No, lo peor es cuando no se terminan.
Me miran, extrañados. A Joaquín le molesta que terminen, porque considera que podrían seguir y, encima, seguir bien. Yo opino al contrario: las historias que más me lastimaron son aquellas que no se terminaban más, que siempre seguían. Bob ni opina. Prefiere hacer silencio, y escuchar.
-Me parece que hace falta más whisky.
-¿Vas a pagar esto?-preguntó Bob, irónico.
-Lo pagamos a medias-afirmó Joaquín, ácido.
-Siempre hay un plan b-agregué yo. Me miraron, sorprendidos. No los conozco mucho, pero son más canallas que yo.-Echarse a correr.

No hay comentarios:

Publicar un comentario