lunes, 23 de abril de 2012

Sucede que a veces...

Sucede que a veces... la vida nos deja por el piso, el amor se pone denso y nos complica la existencia, la luz del presente nos hace mal y preferimos quedarnos en las penumbras del pasado...
Sucede que a veces... caemos en la cuenta que nuestro corazón no puede hacer borrón y cuenta nueva, que las cosas pasan y que hay que pelearla, que todo lo que antes esquivábamos ya no nos resulta tan fácil de evadir...
Sucede que a veces... sentimos que todo este frío nos apunta y se prepara a destruirnos en cualquier momento, que no nos gusta lo que vemos en el espejo y que ya ni siquiera queremos escucharnos...
Pero a veces sucede que, sin siquiera tener idea de donde, cuando o por qué, alguien o algo aparece para salvarnos del naufragio... Por que si, seamos realistas, el barco mas de una vez se nos hunde... Pero a pesar de eso se puede seguir remando... Y no siempre hay certeza, pero si hay oportunidad... Y depende en gran parte de nosotros poder animarnos a correr el riesgo de aprovechar esa oportunidad para la revolución, esa posibilidad de hacer algo diferente y de salvarnos...

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