jueves, 24 de mayo de 2012

Llorar II

Me siento inmensamente triste. Llegó a la tarde, y la casa es un verdadero desastre. Su familia se peleó o algo así, todo está dado vueltas y él no sabe por dónde empezar. Mira al techo y suspira. Las lágrimas se agolpan en los ojos. Otra vez pasar por las mismas situaciones. Otra vez escuchar las mismas cosas. Otra vez las mismas discusiones. Otra vez.
Se encierra en la pieza y se acuesta. Ni pensar puedo. Pone las manos en la cara, y empieza a llorar.
¿Y ahora? ¿A dónde vamos a ir? ¿Qué será de nosotros? ¿Cómo vamos a arreglar este desastre? Y si se arregla, ¿qué va a pasar la próxima vez que nos peleemos?
Nadie está con el. Llora en soledad, no porque no quiera que lo miren, porque necesita sacarse el peso de encima, y necesita hacerlo solo. Qué inmensamente triste me siento.

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