martes, 12 de junio de 2012

Co-incidencia II


Un encuentro es un acierto en tiempos de revolución, me dijo una vez. Así fue. En medio de Córdoba la volví a ver. Ahí, perdida en esa ciudad gigante, andábamos sin buscar nada y nos encontramos.
Hermosa, como la vez que soñé con ella, nos saludamos y nos pusimos a charlar. Tras hablar un largo rato me contó que estaba estudiando ahí. En breve organizamos cenar juntos: ella, su compañera, Maxi y yo.
Esa noche bastó. Apenas una presentación breve, una canción que sonó, las mismas quejas por los vecinos, el mismo gusto musical, y que, casualmente, vivieran en la misma cuadra. Esa noche fue una gran coincidencia, que implicaría un gran cambio en la historia.
Si no hubiera sonado esa canción, si no hubieran hablado de esa banda, si no hubieran planteado lo molesto que eran los vecinos de los edificios, la conversación hubiera terminado en el “Hola, yo soy…”.
Si no hubiera habido conversación, no hubiesen descubierto que vivían en la misma calle, en la misma cuadra. Eso no hubiera llevado a que caminaran juntos, ligeramente pasados de copas, acompañándose.
Hoy están juntos, hace ya algún tiempo, por suerte. No puedo garantizarles que sean felices, pero si puedo jurar que lo intentan. Y creo que están teniendo éxito. A fin de cuentas, los dos se lo merecen.

1 comentario:

  1. Estos de las coincidencias me gustan luu xD están muy lindos.. un besoo!!

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