martes, 19 de junio de 2012

Co-incidencia IX


Amores imposibles son dos términos contradictorios que no deberían convivir en la misma frase. La chica más guapa de la ciudad está sentada en el mismo restaurante que yo, con una de sus amigas. Le pido disculpas a Maxi, a la chica del sueño y a su compañera, y me acerco hasta ellas.
-¡No te puedo creer! ¿Cómo andas?
-¡Muy bien la verdad! ¡Sorprendido de verte! ¿Y vos que tal?
-Bien… Acá esperando a las chicas.
-¡Qué bueno! ¿Hasta cuándo te quedás en Córdoba?
-Hasta el domingo. Si no estás muy ocupada, nos juntamos a tomar unos mates.
-Me encantaría. Te llamo mañana a la tarde.
Mañana a la tarde llegó antes de lo planeado. Me llamó, y nos juntamos. Mates de por medio, con su guitarra toco un par de canciones de Fito, de John, de Luis, de Charly… Y así, sentados uno frente al otro, le canto una canción mía. Me dice que le gusta. Le sonrío.
-La hice para vos. La última vez que nos vimos. Todavía no le puse título.
-¿De verdad?
-Sí…
Pienso. Pienso. Pienso. Le digo.
-La verdad es que te escribí muchas canciones.
Ella hace silencio, como estudiándome. Me sonríe. Joder, esa sonrisa de vuelta.
-¿Posta?
-Posta… No tengo para qué mentirte.
-Que bueno… No te lo puedo creer, me dejás sin palabras.
La miro. ¡Qué carajo! ¡Yo la dejo sin palabras a la chica más guapa de la ciudad! ¿Cómo no le hablé antes? ¡Qué amargo! A lo mejor nuestras vidas hubieran sido totalmente distintas… A lo mejor no hubiera renegado tanto… A lo mejor ella se hubiera ahorrado malos ratos… A lo mejor hubiéramos salido… A lo mejor estaríamos saliendo…
Y pensándolo bien, menos mal que le hablé hoy. ¿Qué hubiera pasado si no nos hubiéramos encontrado? ¿Y qué hubiera pasado si nos hubiéramos visto en el restaurante y no me hubiera acercado? ¿Y si no nos hubiéramos juntado?
Qué suerte habernos cruzado en ese restaurante… Qué suerte algunas casualidades… Qué loca es la vida…

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