viernes, 30 de marzo de 2012

Lluvia

Camino solo bajo la tan esperada lluvia. Toda la tarde amenazando, y ahora que las calles están vacías yo aprovecho a pasearme un poco pensando.
Escucho como caen las gotas y siento el viento despeinarme. La noche esta tranquila, y cada tanto puedo escuchar mis pasos sobre los charcos. Escuchar. Solo eso.
Recién ahora se larga con ganas. Hermosamente. Las luces naranjas se van empañando, y la noche cada vez más oscura me hace pensar en mis propios dramas. Se ponen cada vez un poquito más oscuros, y las luces parecen irse opacando y perdiendo en la distancia.
Igual, espero y disfruto de la lluvia. Esa lluvia que refresca y nos hace sentir que todavía tenemos los sentidos alertas. Esa lluvia que invita a lavarle la cara a nuestras realidades. Esa lluvia que nos despierta para despertar los sueños.

jueves, 29 de marzo de 2012

La comunidad

-Cuando vaya a Rosario quiero formar una comunidad como esta.
-¡Que bueno!
-Si, una común-unidad…
-Ciertamente… Que es como se debe vivir la vida…

Es la primera vez que nos vemos, y charlamos tranquilos de por donde andan nuestros planes. Mientras yo termino de ganar el TEG, charlamos un poco sobre los planes a futuro. A fin de cuentas, es el lugar donde planeamos pasar el resto de nuestras vidas.
En la comunidad esto pasa todo el tiempo: uno encuentra una persona completamente desconocida y se sienta a charlar como si se conocieran de toda la vida, o por lo menos se anima a charlar.
La comunidad vendría a ser un grupo hermoso de personas que decidieron seguir compartiendo la vida bajo el mismo techo. Allí llegan muchas personas, desde viajeros hasta amigos de amigos de amigos. La diversidad se encuentra en todos lados.
Mientras esperamos la tormenta y tomamos unos tereres, pienso en lo lindo que es abrazarse a la diversidad. A fin de cuentas, la belleza de los tejidos viene de lo complejo que se entramaron los hilos.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Perdidos en el TEG

-Esta noche gano yo.
Sentados, gaseosa y galletitas de por medio, charlamos entre amigos. A veces hay fernet, a veces hay guitarras, a veces hay picadas, pero esta noche es más tranqui. Nos miramos, y recordamos cosas. Mientras, cada dos por tres alguno se queja de la mala suerte que tuvo, o de la buena suerte que tiene el otro.
Seguimos haciendo los mismos chistes sobre Lost, y siempre digo que es un antes y un después en mi vida, y compartimos un poco cada uno sobre lo que estuvimos haciendo últimamente.
El equipo a veces varía, pero la base es siempre la misma. Como ellos están viviendo en Córdoba, cuando vuelven a la ciudad nos juntamos. El juego es solo la excusa para el reencuentro.
Cada uno tiene sus países repartidos, sus objetivos (y a mí siempre me toca la misma tarjeta que reemplaza eventuales pérdidas), sus ejércitos y comienza la ronda. Estrategia y suerte, básicamente eso. Como en la vida.
A matar o morir, se juega por el honor. Y aunque siempre aparecen miradas cómplices, sabemos que hay que jugarse el todo por el todo.
Me toca a mí. Miro el tablero, tomo los dados y me la juego. Esta noche gano yo.

martes, 27 de marzo de 2012

Piensa menos y vive más

¿Alguna vez quisiste dejar todo lo que estabas haciendo, todo lo que debías hacer, para hacer todo aquello que siempre pensaste y nunca hiciste? ¿Que pasaría si, simplemente, dejáramos de lado las inseguridades, vamos hacemos y después evaluamos? No tanto preocuparse de antemano, mejor ocuparse y después disfrutar del resultado… En fin… Pensar menos y vivir más.

lunes, 26 de marzo de 2012

El tren












-A veces, el tren va para un lado y yo para otro. Por cada paso, el tren hace estaciones, pero no por eso voy a dejar de caminar a mi destino.


Abrazar al miedo

Y frente al miedo, todos corrieron, pero él se quedo parado, mirándolo a los ojos. Pocos se percataron de que él no corría a su lado y se dieron vuelta para ver que le había pasado, temían porque pensaban que él no se podía mover. Dió un paso, pero no fue para atrás, sino para adelante. Ya estaban todos mirándolo sorprendidos, y en pocos segundos, él estaba abrazando ese miedo...

La mirada

Me mire al espejo y recordé todo lo que tengo para pelear, y sonreí.
Mire mis manos y sonreí porque con ellas puedo hacer mucho para ser feliz.
Recomiendo el mismo ejercicio y que tengas un buen día.

Papeles

En la mesa quedaron los papeles de Jose. Parecen regalos. Los abro, los miro, los leo, los pienso. Son tres, pequeños textos que alguna vez Jose me pasó por Internet. Parecen regalos.

jueves, 22 de marzo de 2012

John Paul II

 -Y lo hiciste nomás
-Sí
-¡Qué locura!
-La verdad…
-Me gusta, me gusta…
-¿De verdad?
-Si che… Muy interesante, muy tuyo…
-Gracias
-Esta bueno esto de pensar menos y hacer más.
-Pensar es solamente el principio.
-Claro, lo que pasa es que a veces nos quedamos ahí, y necesitamos que nos digan “¡Dejá de pensar tanto y hacelo!”
-El drama yo creo que está cuando nos estancamos en preocuparnos.
-Pero preocuparse es importante…
-Si, pero ¿preocuparte por cosas que no podés cambiar? Mejor ocuparnos de otras cosas che.
-Cierto, pero bue… A veces uno no puede impedirlo.
-Lógico, ¡el asunto es no estancarse!
-No estancarse…
-Claro, no dejar pasar el tiempo, no pensar “de más”. La vida es así decía por ahí una canción, no siempre hay una razón.
-El pasado es historia, el futuro es un misterio, el hoy es un regalo y por eso se llama presente.
-Yo también tengo una frase de peli: No corrás, no fumés y hacé lo que te guste. Vas a vivr más y mejor. Hacele caso a un muerto.
-Esa no la tengo.
Le sonreí.

miércoles, 21 de marzo de 2012

John Paul

Ahí, sentado en su moto, se prende otro cigarrillo mientras me habla. Con su pelo largo y su mirada tranquila, me cuenta de la noche que se cruzó con Hugo, y de la peli que vió la semana pasada. De un tema de Dylan que no recordaba y de la mina que todavía sigue mandando mensajes.
Compartimos ideas y organizamos para ir a comer por ahí una picada, a ponernos al día. A fin de cuentas, siempre queda algo nuevo que compartir.
Juampi es uno de los tipos más sabios que conozco. Amigo como pocos, siempre da gusto sentarse a tomar una cerveza y escucharlo hablar de la vida. Es un tipo que ha vivido, y por lo tanto ha renegado y disfrutado.
Siempre da gusto escucharlo, porque es uno de esos hermanos que te canta la justa. Y charlando con el, escucho también sus cosas. Porque sabe que la vida es jodida, y que las mujeres son el diablo, pero que igual no se cansan de ser tan bellas.

martes, 20 de marzo de 2012

El 11º mandamiento

El verano es hermoso por muchas cosas… por ejemplo, las vacaciones. Viajé, con muy pocas cosas y muchas dudas, a la tierra del sol y del buen vino, solo y dispuesto a sorprenderme.
Una hermosa familia me recibió en su casa y entablé muy buena relación con el “hombre de la casa”. Charlamos mucho, y bien. Entre tantas cosas que me contó, me habló del vino y del asado, del fútbol y de Silvio, del canto y los bares, de Dios y el socialismo.
Sentados, tras una tarde de sol y calma, esperando que llegara una de esas fugaces tormentas de verano que azotan en la cordillera, me habló del 11º mandamiento.
-Una vuelta, yo todavía no me había casado, así que imaginate cuántos años hace ya, estaba de un sacerdote amigo, tomando unos mates. Charlábamos sobre la vida, y así estábamos cuando me dijo que había un 11º mandamiento, y quizá era uno de los más importantes.
(¿Tuvieron alguna vez la sensación de que ya sabían lo que venía a continuación, y por si fuera poco, pasa? Bueno, exactamente eso pasó a continuación.)
-Me dijo bien clarito: “No hay que ser boludo”. O sea, hay que ser bueno, pero no hay que ser boludo. Lástima que no sea el mandamiento más difundido.
Sonreí. Era, definitivamente, una de las cosas que más necesitaba escuchar en ese momento.

lunes, 19 de marzo de 2012

El rey y el siervo

-Un rey ordenó a su siervo que prepare las armas para mañana ir al coto de caza. El siervo no le hizo caso, y cuando el rey disparó su arma esta le hirió la mano. Maldito, le gritó, no me hiciste caso. Y lo tiró a un pozo. Siguió camino solo, y se encontró con una tribu que lo apresó y lo llevó para ofrecerlo en sacrificio. Al presentarlo al más viejo entre los viejos de la tribu, este habló: Es una buena presa, pero no podemos presentarlo a los dioses porque ha perdido sangre. Liberado, el rey corrió a sacar a su siervo del pozo. Me salvaste, le dijo el rey. Si no hubiera sido herido por el arma, hubiera sido sacrificado. Gracias.
Gracias a usted, en todo caso, le dijo el siervo. Si no me hubieras tirado al pozo, habría sido yo el que hubiera muerto sacrificado.
Andrés me cuenta la historia, y yo lo miro tranquilo. Sus ojos serenos a través de los anteojos con marco grueso marrón y su sonrisa tranquila son capaces de calmar a cualquiera. ¿Buena suerte o mala suerte?
-Tiene que escribir un libro, hermano.
-Se va a titular Cómo amargarse la vida en 10 minutos.

domingo, 18 de marzo de 2012

Respeto



No forzar.
No invadir.
No manipular.
Sí querer.
Sí acompañar.
Sí abrazar.

Visto así no parece tan difícil, ¿no?

sábado, 17 de marzo de 2012

Charla con Jose

-¿Sabias que la otra vez estuve con Buda?
-No che, contame, ¿de que hablaron?
-De todo un poco… Le conté nuestra teoría sobre el Reino.
-Ajá. ¿Y cómo se la planteaste?
Me paré imaginándomelo frente a mí y traté de reproducir exactamente los términos que usé.
-Para algunos el Reino de Dios y el Reino de los Cielos es lo mismo. Voy a decir que para mí no, es como decir que la cobardía y el valor es lo mismo.
El Reino de los Cielos es para los cobardes, que solamente esperan encontrar un reino arriba, el verdadero Reino es el de Dios, es el que se construye acá, el que siento que día a día construimos nosotros. Gracias por tener valor.
-Si, que hermoso. Ojala alguna vuelta me lo cruce para charlar.
-Siempre hay oportunidades, si las sabes buscar hermano.
-Seguro, pero ahora ando despertando mis sueños. Estoy ocupado con eso.
-Mejor así, hay que dejar de preocuparse y ocuparse más.
-Ya lo creo. Además cuando uno se da cuenta que la vida es simple, simplemente vive la vida.
-¡Ajá! Muy buena… La vida es loca… ¿Te conté cómo renegué este año?
-Si, la cosa estaba muy mala… Suele pasar…
-Si… Pero como me dijiste, la piedra siempre va a ser piedra.
-Claro, esta en nosotros ser inteligentes y usarla para algo más que tropezar.
-¿Ves? Siempre andas con la justa…
-Jaja, no sé… Vos siempre acordate que si te da la espalda, es porque le sacaste una vuelta de ventaja.
-¡Que genial! Muy optimista.
-El optimismo esta en quien lee, no en la frase.
-Que maestro que sos-le dije mientras reía.-Además hay que moverse, no llega a ningún lado el que no sabe donde va.
-Muy cierto hermano.

Nos regalamos uno de esos abrazos fuertes que se dan los hermanos cuando hace mucho que no se ven. Uno de esos abrazos que te abrazan el corazón y te conectan. Uno de esos abrazos que duran un buen rato, y se disfrutan.

viernes, 16 de marzo de 2012

Disfrutar del abrazo

Anto primero, Lu después. Ninguna de las dos sabía disfrutar un abrazo, al igual que casi todas las personas que andan dando vueltas por ahí. En ese orden fue como se los traté de explicar una tardecita en las sierras.
¿No les pasa a ustedes también? Se abrazan con alguien, un ratito y después no saben qué carajo hacer. Pasamos las manos por la espalda del otro, ponemos la cabeza sobre el hombro, y no sabemos quedarnos ahí compartiendo ese momento. Nadie nos enseño a disfrutar ese segundo donde somos uno solo, donde los corazones se tocan. Nadie nos explicó que es en el abrazo donde más cerca se puede estar de otra persona.
Cuando nos abrazamos tocamos los sueños del otro, pienso. En esos sueños está el alma… Y en el alma está Dios…

jueves, 15 de marzo de 2012

Mates con Buda II

-Lo normal está sobrevalorado.
-La condición “normal” no existe.
-Cierto.
-Es cuando hace frío y un poco de calor… Calor y poco de frío… No podemos atribuirnos ninguna verdad sin meta, sin objetivo...
-Claro, además, hasta un reloj parado da la hora exacta dos veces al día.
-Es buena… es muy buena…
-¿Viste?
-Cosa jodida el tiempo, ¿no?
-Para mí el tiempo es una ilusión.
-¿Una ilusión?
-Claro, pero que no vuelve más.
-Ahora contame.
-Un hombre de 900 años a los 890 dice “cómo pasa el tiempo!”.
-Sí
-Ahora imaginate un chico de 5… Para el, 1 año es muuuuuuuuucho tiempo!
-Es lo mismo un pequeño trozo de eternidad, que un gran trozo de eternidad.
-Exactamente.
Lo miré fijo y me empecé a reír.
-Viste la peli…
-Así es…

miércoles, 14 de marzo de 2012

Pero soy optimista, lo otro no parece muy útil

Cuando en el mar hay tormentas, el pesimista mira hacia el cielo y se dá por muerto, se deja a la deriva. Por su parte, el optimista, mira hacia el cielo y asegura que ya pasará. Pero el realista ajusta las velas y sigue navegando.* 

Siempre me he considerado más bien un optimista. Quizá porque me la paso acompañando mis sueños y los de otros. Quizá porque veo la vida en colores. Quizá porque me la paso ayudando a todos. Quizá porque prefiero vivir en la esperanza, confiando en que un mundo mejor es posible, y que hasta la más pequeña luz puede contra la mas tremenda oscuridad.
El que caso es que creo que algunas cosas malas pasan para que otras buenas aparezcan. Creo que si no dejo de luchar ni de caminar hacia donde quiero llegar, tarde o temprano llegaré.
Lo cierto es que ser optimista implica ser porfiado, ser un poco terco. Implica animarse a soñar que se puede cambiar. De todas formas, el “realismo” (por llamarlo de alguna forma), se toca con los dos. Yo puedo pararme en el realismo desde el optimismo o desde el pesimismo. En lo personal, prefiero el primero.
No es malo ser terco, ni porfiado, ni optimista, ni esperanzado. Pero no hay que ser pelotudo.



*Le debo la cita a William George Ward

martes, 13 de marzo de 2012

La cosa esta muy mala

Conclusión tras unos 8 meses de no pegar una. Ningún dios me pateaba un centro y ya me había cansado de dármelas de optimista. A fin de cuentas, hasta un buen corazón puede perder la calma.
A nivel económico la cosa estaba embarrada. Realmente mal. Encima yo no tenía una mujer que me escribiera, ni me iba bien en la carrera y los tiempos me ahorcaban. Resolví tomarme una semana desde “el otro lado del mostrador”, para ver qué pasaba.
Tampoco es que el mundo estaba tan bien. Tampoco es que yo fuera tan indispensable. Tampoco es que las cosas salieran siempre como yo quería. Tampoco es que la vida fuera tan simple.
A veces es cuestión de andar, pero como dije, hasta un buen corazón puede perder la calma. Uno va haciendo camino y cuando agarra un bajón las cosas se tambalean, y, muchas veces, se caen. El mundo me parecía un absurdo, y la gente me parecía poco cuerda. De todos, el más loco era yo, siempre me pareció así.
La vida es jodida, cambiante, y muchas veces no podemos conseguir lo que queremos. Todo es relativo, frágil y potencialmente peligroso.
Tras unos días de andar planteando mi teoría sobre la suerte y la mala suerte y los esfuerzos y cómo-a-veces-parece-que-se-te-está-matando-de-risa-el-barbudo, me senté a ver el cielo de noche.
En lugar de buscar mi cruz del sur, me puse a mirar por mirar. Seguramente también lo han hecho ustedes, sentarse a mirar por mirar sin buscar nada. En la negrura, aparecieron esas estrellas que apenas brillan. Así, de este lado del mostrador, las puedo entender, y hasta las acompaño.

lunes, 12 de marzo de 2012

Woody

Rifkin lleva una fragmentada e inconexa existencia. Es demasiado neurótico para funcionar en la vida, y por eso funciona sólo en el arte. Rifkin se sienta y me cuenta:
-Yo no sabía qué hacer con mi vida. No sabía si existía un Dios. No sabía si después de esta vida habría algo. No quería vivir en un universo sin Dios. ¡Hasta pensé en suicidarme! Me fui al cine a despejarme, y me senté en la primer sala que encontré. La película era una que había visto varias veces… desde que era niño, y siempre y siempre me había encantado. Me puse a mirar la pantalla y la película me engancho. Empecé a pensar: ¿cómo puedes pensar siquiera en suicidarte? Mira a toda esa gente de la pantalla. Es divertidísima. ¿Y qué más da si lo peor es cierto, si Dios no existe y sólo pasas por la vida una vez? ¿No quieres vivir esa experiencia? No todo es una pesadez. Pensé: debería dejar de amargarme la vida buscando respuestas que nunca tendré, y disfrutar de ella mientras dure. Y después ¿quién sabe? Quizá haya algo. Nadie lo sabe. Se que "quizá" es algo muy frágil a lo que aferrarse, pero es lo que hay. Y entonces empecé a relajarme… y a pasármelo bien.
-Mire usted, don Rifkin… La verdad que es una interesante historia, pero me parece que es robada de una película.
-Su libro también.
-Touchè. Es robado a varias personas, películas, libros… Pero en realidad es pedido prestado: algún día devolveré las ideas, las frases… En fin, algún día.
-Me parece perfecto. No hay que preocuparse tanto.
-Ya lo creo. A fin de cuentas no vamos a salir vivos de aquí.
-La vida es más que todo trágica. Naces y no sabés por qué. Estás aquí y no sabes por qué. Te vas, mueres. Tu familia y amigos mueren. La gente sufre y vive en constante terror. El mundo está lleno de pobreza, corrupción, nazis y tsunamis. Al final, la casa gana.
-Un poco pesimista.
-Es la verdad.
-Depende del cristal con el que se lo mire… Y el ojo de quien mira, también.
-La realidad es un asco, pero bueno. No nos queda otra opción.
-En realidad, todos conocemos la misma verdad. La vida depende de cómo la distorsionamos.
-Vos también viste la película.

sábado, 10 de marzo de 2012

La suerte

Aquel que dijo alguna vez “prefiero tener suerte a ser buena persona” sabía lo que decía. La gente se resiste a aceptar cuánto hay en al vida que depende de la suerte. Da miedo darse cuenta de que hay infinidad de cosas que no podemos controlar. En un partido de tenis, a veces la pelota queda en el filo de la red, y, por una fracción de segundo, no se sabe si va a caer de un lado o del otro.*


























*(Woody Allen: Match Point)

viernes, 9 de marzo de 2012

Palabras

Alegria-Celebración-Amistad-Fraternidad-Corazón-Amor-Pasión-Revolución-Realidad-Cambiar-Jugar(sela)-Soñar-Amar-Música-Libertad

En la terraza

El ocaso en la terraza es precioso. Cae el sol, cae la tarde, la ciudad se pone anaranjada y las nubes tienen ese tinte violeta que te dan ganas de hacerte una almohada y dormir por todo lo que no dormiste durante el año.
No hace frío, pero cuando la brisa se cruza está para usar una camperita. Lástima, ando sin ahora. El termo, la guitarra y las risas que vienen del patio indican que la fiesta no se termina.
Todavía resuenan en mi cabeza las palabras (casi órdenes), que surgían a modo de conclusión mientras tomábamos mates.

¡Querete mucho y por lo que sos!

Tenerse confianza NO ESTA MAL

Gritar las verdades hace muy bien

La amistad autentica es un vinculo DE LO MEJOR

Dos almas NO se cruzan por casualidad

Las decisiones difíciles son siempre las más importantes

Hay que ABRAZAR nuestras decisiones


Miro las frases, las pienso, sonrío… Miro el naranja de la tarde, pienso, sonrío…
Cierro los ojos. Aparece una palabra. Otra. Otra. Otra más. Las escribo…

jueves, 8 de marzo de 2012

Mamihlapinatapai

Soñé con una chica hermosa. Me miraba, fijo, y yo la miraba a ella.
-¿Te pasó alguna vez que estás con quien querés y no tenés nada más para decir?
-Sí, ahora.
Ella me besa a mí, y yo la miro a los ojos, sin entender.
-No es casual, vos hace tiempo estabas igual conmigo.
Sonreí tras esa afirmación, porque nunca me había percatado de eso.
Nos mirábamos, y no sabíamos qué decir.
Sonreíamos, y no sabíamos qué hacer.
Nos besamos otra vez, en silencio.
Mamihlapinatapai es una palabra del idioma de los indígenas yámanas de Tierra del Fuego que me encontré hace tiempo. Vendría a ser la más concisa de todas las palabras, y es considerada la más difícil de traducir.
Mamihlapinatapai es ese momento en que se dá una mirada entre dos personas, cada una de las cuales espera que la otra comience una acción que ambos desean, pero que ninguno se anima a comenzar.

miércoles, 7 de marzo de 2012

El futbol y la vida

(Por un tipo que no ve futbol)


No importa ni donde ni cuando, vos tenés que estar preparado.
Si te dan tiempo podes salir campeón.
Los empates, a veces, pueden resultar entretenidos, pero nunca conviene un 0 a 0.
Penal y gol es gol, no jodan.
Si te echan jugadores, hay que correr más.
La pelota no se mancha.
Muchas veces van a parar el partido porque estés adelantado. No por eso hay que dejar de jugar.
Hay pocas cosas tan odiosas como un gol en contra.
El técnico no lo sabe todo, pero hace todo lo que puede. De todas formas, hoy lo podemos querer con todo el corazón y el próximo domingo lo queremos matar.
La euforia hay que dejarla para cuando se gana.
Un abrazo de gol es hermoso, pero un abrazo de penal atajado es todavía mejor.
Producir una crisis es siempre fácil.
A veces la injusticia se presenta en cualquier momento.
En la cancha es donde se ven los pingos.
El arbitro es el único personaje que corre todo el tiempo, no juega para ningún equipo, trata de observar todo lo que pasa y de ser lo más justo posible, pero de todas formas es culpable y merece piedras, insultos, gritos y silbidos.
Los penales son un fusilamiento para ambas partes: el arquero espera el disparo del que patea y debe detenerlo, el que patea sabe que si falla el mundo le disparará a el.
Los partidos hay que pelearlos hasta el último minuto, más cuando uno tiene un titulo que defender.
El hincha juega, a la distancia, el mismo partido que los otros 11 jugadores de “nuestro” equipo.

martes, 6 de marzo de 2012

Max

¿Tienen un buen amigo? ¿Tienen un amigo desde hace años? ¿Tienen un amigo de toda la vida, literalmente? Yo sí.
Tipo confiable, si los hay. Honesto, buena onda y muy compañero. Desde que tengo memoria aparece haciendo cosas conmigo, desde juegos y televisión hasta bares, desamores y acordes.
La vida más de una vez lo dejó sentado como un espectador, y la paranoia lo corrió hasta que la perdió en un barquito de papel.
Amó varias veces, descubrió que él era porque otros eran con él y se le cruzó una dama que buscaba otro lugar donde su alma pudiera estar en paz. Se preguntaba por qué demonios seguía siendo el paladín de su ilusión. A fin de cuentas, todo lo que quería hacer era seguir adelante.
Más de una vez le rompieron el corazón, y se preguntó desde cuándo se habían convertido en su más extraña apariencia. La esperanza lo puso viejo, y escaparse le quedó lejos, pero no desanimó. A sólo tres minutos de despertarse del sueño, terminó en shock.
Recuerdos de él tengo miles, pero por ahora sólo puedo contarles que sigue resolviendo algunas ecuaciones de su vida y trata de seguir adelante. Y, si quieren que les diga la verdad, creo que está resultando un éxito.

lunes, 5 de marzo de 2012

La carta*

Son las 04:56. Lucas viene caminando en silencio, y empieza a dibujar una serie de palabras en su mente. Hace rato que le viene dando vueltas a la idea de escribirle. No sabe como, no sabe por que, pero cree que es importante. Al llegar a la casa, toma una hoja de papel, y busca una lapicera. "Justo la que no escribe...", piensa y se queja. Busca otra y empieza.
Querida princesa: Llegan estas fechas y me doy cuenta de que en este año han cambiado muchas cosas. Vos ahora estarás en algún lugar dando vueltas, yo estoy dando vueltas pero a mis ideas. Los tiempos han cambiado, pero las cosas no cambiaron tanto... O quizá si, quizá han cambiado y mucho...
Lucas frena. Mira el techo y se sirve un vaso. Tacha todo lo que escribió y decide recomenzar de otra forma.
Princesa: No sé la verdad como decirte esto. Últimamente no sé qué carajo estoy haciendo o qué carajo estas haciendo. Se supone que somos amigos, y eso está todo bárbaro. Pero es increíble como, cuando aparecés, devastás absolutamente todo. No sé si serás feliz, no sé si seré feliz...
Otra vez, tira toda la idea. "Así no, así no...". Lucas ensaya una vez más toda la historia, pero desde su propia perspectiva, desde sus propias ideas, desde sus propias vivencias. Cierra los ojos y se deja llevar por las imágenes.
Princesa: Tengo que serte honesto, no sé cómo irá esto, pero tengo que hacerlo. Sos más hermosa de lo que jamás te he dicho, y estoy cada vez más estúpidamente enamorado de vos. Siempre reniego de estas cosas, siempre reniego de las mujeres y...
Lucas detiene todo. Mira casi preocupado lo que acaba de escribir. Hasta podríamos decir que se enojó con lo que escribió. "Vamos de vuelta..."
Estimada princesa: Ya ni sé por qué te escribo... Tengo que reconocerte que me ganaste. Siempre me ganás, es increíble. Cuando me buscás tenes, inconscientemente, la facultad de tirar todas las situaciones a tu favor. Cuando te busco yo, increíblemente haces lo mismo. Se que te das cuenta que no puedo actuar agresivamente contra vos, no puedo agredirte o molestarte, soy increíblemente estúpido cuando quiero. Como en tu ciudad, te acordás? Esa tarde en la plaza, con ese precioso cielo celeste, la gente iba y venia, y nosotros éramos dos en la ciudad... Joder, siempre sos tan inoportuna... Igual que esa sonrisa que tenes... Es maravillosa... Y la verdad, yo tendría que dejarte ir, y que hagas lo que quieras.
"Pero lo hago", piensa Lucas. "La dejo que haga lo que quiera...". Lucas piensa que, quizá, no tendría que intentar seguir. Pero por otro lado, decide continuar. Se frota los ojos, el sueño ya está llegando...
Flaca, no te entiendo, no sé si me entendés y no se ya más absolutamente nada. No se si te ves con alguien, y la verdad no me importa si te ves con veinte tipos y te haces tiempo para todos. En realidad, no quiero enterarme, tengo que serte sincero, la nobleza obliga. No quiero, porque todo eso me destruiría...
"Al carajo..." se dice Lucas. Ha llegado a un momento terrible. Ya no sabe si es su corazón o su cerebro, o una perfecta comunión entre los dos la que está escribiendo.
Princesa: No sé que quiero, y mucho menos se lo que no quiero, y encima tampoco sé que queres. Todos me lo dijeron, "ella quiere todo, menos a vos..." y quizá tienen razón. Pero no lo sé... Sos increíble... La verdad, eso de que ya somos como "de la familia", por Dios... Que se yo, cuando me pongo a pensarlo me digo "El pelotudo acá soy yo...", y, francamente, querida, a esta altura, tus cosas me deberían importar un carajo... Pero no es fácil, no es fácil hacerle frente a las ideas, a los sentimientos, a las emociones... Y tampoco es algo bueno...
"Que lo parió, ¡cuando quiero puedo escribir cada cosa!" se dice Lucas... Y hace un bollo el papel, y lo descarta... Otra vez cierra los ojos, y con las manos atrás de la cabeza, en silencio, ensaya una última frase...
Querida princesa, aunque no lo creas, alguna vez pensé escribirte una carta...


*(Basado en "Cartas a Paris", de C.A.S.)

domingo, 4 de marzo de 2012

Animarse

-Tengo que priorizar todo lo que me hace bien.
La charla está terminando. Esa es la idea que sintetiza todo. La pizza y la cerveza ya ni existen.
-Ahora tenes que hacer camino, no te olvides. Vos tenes que valorarte por lo que sos. Si vos no te querés, ¿cómo vas a pretender que alguien te quiera?
-Lo que pasa es que me la paso criticándome.
-Eso es un sabotaje. Y encima a vos mismo.
-Pero es que estoy siempre pensando en ser sincero, autentico. Decir lo que pienso, hacer lo que digo.
-Esa es la clave para un vínculo sano. Pero no por eso tenes que autocriticarte excesivamente, no por eso tenes que cerrar todas las puertas.
Me doy cuenta que hay mucha gente que tiene fe en mi. Es una gran responsabilidad, y a la vez es algo hermosamente reconfortante. Diego es un gran amigo, y muchas veces tiene las palabras justas en el momento justo. Así fue como me llevé una nueva convicción para mi vida. Ser auténtico y sostener mis sueños firmes, con mi mente y mi corazón… Diciendo lo que pienso, y haciendo lo que digo… Ahora, a animarse a llevar esto a la acción.

sábado, 3 de marzo de 2012

La vida es un día a la vez

Día raro si los hay. Afuera está nublado, aunque el calor sigue siendo insoportable. Me la pasé escribiendo, escuchando música y peleando por cosas que, ahora, parecen distantes.
Mientras hago repaso de todo lo que estuve viviendo estos meses, pienso en cuántas sorpresas me tenía reservadas la vida, y cuantas más faltarán por venir.
La vida es un día a la vez, le digo a Milton, que está sentado al lado mío y se aguanta el calor y mis dramas. A fin de cuentas, siempre me la paso pensando en qué va a venir “a continuación”, porque nadie más lo hace. Siempre tengo que ser yo quien salve al mundo. Siempre tengo que ser yo quién este “un paso adelante”.
-¿Sabes lo que te pasa? Necesitas vacaciones… De vos mismo.
Le sonrío, porque tiene razón, y lo sabe.
-En realidad, nada es seguro y todo es posible. Mañana será otro día, y pasado será otro, y así la vida sigue. Por supuesto me preocupa el futuro, dice Woody, es el lugar donde pienso vivir el resto de mi vida. Pero no por eso tendremos que quedarnos estancados en pensar siempre a futuro, y olvidarnos del presente.
-Tenes razón, pero tendrías que hacerle caso a la frase que me dijiste hace un rato, y vivir la vida un día a la vez. Mañana a lo mejor los topos dominan el mundo.
Me río, y agrando el deliro durante otros quince minutos. Tras un buen rato, decido que ya es hora de irse.
Lo miro, y miro el cielo. Quizá, por hoy al menos, pueda abrazarme a esa frase, y hacerla una bandera. La vida es un día a la vez.

viernes, 2 de marzo de 2012

Sobre la chica más guapa de la ciudad

No se bien cuando fue, o como. Es como si hubiera existido desde siempre. Bastó intercambiar una sonrisa y me tembló todo el cuerpo. La seguí por todos lados semana tras semana... Hasta que me animé y le hablé.
Hablamos pavadas, como todos los que se conocen por primera vez. Simpática por demás, de mirada serena y sonrisa confusa, la chica más guapa de la ciudad estaba hablando conmigo. Tiene un futuro prometedor, planes para seguir viviendo en la ciudad, nada de novios, disfrutaba la tranquilidad de su casa, quiere a su hermano, amigos por doquier, amigas maravillosas…
Los meses pasaron, y algunas veces nos juntamos a compartir nuestra vida. Ella tenía esa capacidad asombrosa de ponerme tenso como nunca, y al segundo dejarme relajado. Yo estaba encantado con ella, para qué mentirles.
Cuando menos lo esperé ella emprendía un viaje, y yo la fui a despedir. Nos regalamos uno de esos abrazos sinceros que tocan los corazones. “Somos amigos”, pensé. Y sonreí. Las despedidas son necesarias para los reencuentros.

jueves, 1 de marzo de 2012

Mates con Buda

-Abandoná los pensamientos. Abandoná todo, morí. Estudiarse a sí mismo es olvidarse de sí mismo. Olvidarse de si mismo es ordenarse, dejar que cada cosa ocupe su verdadero lugar, sin categorías.
Escucho a Buda hablarme, vestido de un sobrio color naranja, sentado en plena vereda. Tiene una barba de hace días, y se lo nota un poco cansado. Tomo el mate y se lo devuelvo.
-Yo funciono racionalmente-le explico.-Siento que, quizá, el carácter no es algo que se pueda transformar.
-¡Está bien! ¿Cuál es el problema?
Lo miré, sorprendido.
-Veo mi vida y creo que a veces faltan cosas esenciales.
Me miró fijo, como estudiándome.
-Vos sos músico, ¿no?
-Si.
-Y escribís también, ¿no?
-Si.
-La razón es tan esencial como la intuición… En el instante de la creación, van juntos. ¿Nunca lo notaste? 
-Ahora que lo dice…
-Y esa unión es la que da lugar a uno… Vos tenés que ir más allá… Uno y dos…
-¿Uno y dos?-dije, mirando como le entraba a un pedazo de pan casero.
-El problema de la razón es el límite.
-A veces, los limites son necesarios-le dije convencido.
-Ya lo creo-dijo, alcanzándome el mate.
-¿Entonces?
-El límite cansa.
-Claro… Hay que ir más alla.
-Pero siempre desde la humildad. El orgullo del erudito es como un condenado en su celda, orgulloso porque su celda es más grande.
-Entiendo, humilde es menos límite.
-Exactamente.
-Entonces, el carácter no necesita cambiar.
-El amor lo cambia todo. Con amor, hasta uno mismo puede cambiar, que es lo más difícil.
Le alcancé el mate, con una sonrisa.