viernes, 25 de mayo de 2012

La fiesta de la muerte

En África casi no se recuerdan los cumpleaños. El nacimiento es una fiesta, mas no así los cumpleaños. Por otro lado, la muerte es una fiesta enorme. Bailes, comidas, canciones y otras tradiciones acompañan el fin del ciclo de la vida.
Consideran que si el muerto es despedido con tristeza, su alma partirá triste. Por eso lo festejan, para que sepan lo mucho que lo querían y cuánto quieren que su alma sea feliz.
Pienso que quiero que me despidan en un asado, mientras cantan y se ríen. Lo único que lamentaría sería no poder estar en ese momento, pero estaría muy feliz porque la gente que me quiere está festejando la vida.
No hay que olvidarse que la muerte es sólo un paso más en el camino, y, a fin de cuentas, la vida es una sucesión de asados.

jueves, 24 de mayo de 2012

Llorar II

Me siento inmensamente triste. Llegó a la tarde, y la casa es un verdadero desastre. Su familia se peleó o algo así, todo está dado vueltas y él no sabe por dónde empezar. Mira al techo y suspira. Las lágrimas se agolpan en los ojos. Otra vez pasar por las mismas situaciones. Otra vez escuchar las mismas cosas. Otra vez las mismas discusiones. Otra vez.
Se encierra en la pieza y se acuesta. Ni pensar puedo. Pone las manos en la cara, y empieza a llorar.
¿Y ahora? ¿A dónde vamos a ir? ¿Qué será de nosotros? ¿Cómo vamos a arreglar este desastre? Y si se arregla, ¿qué va a pasar la próxima vez que nos peleemos?
Nadie está con el. Llora en soledad, no porque no quiera que lo miren, porque necesita sacarse el peso de encima, y necesita hacerlo solo. Qué inmensamente triste me siento.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Terminal II

A mis pies se echó un perro. No quiero ni escuchar música. ¿Dónde andará Maxi? ¿Y qué será de la chica más guapa de la ciudad? ¿Por qué me sentiré así? Agarro el celular, amago a escribirle un mensaje y… no.
Orgullo. Nunca soy orgulloso, o al menos trato. Ahora no me queda otra. La pienso, la veo. Recuerdo pasar por la terminal con ella, las despedidas obligadas.
La gente a mi alrededor cambia. Los que están sentados conmigo también. El perro sigue.
Pienso que nos la pasamos huyendo siempre de las mismas cosas. La vida nos hace repetir siempre las mismas historias, las mismas piedras, las mismas ideas, hasta que decidimos cambiar el rumbo. Hasta que decidimos hacer algo distinto.
Nunca es tarde… me digo. Y le escribo.
Hola! ¿Cómo estás? Pienso en vos, estés en donde estés.



martes, 22 de mayo de 2012

Hijos de Cusack

Hace tiempo que Juampi me dice "Estoy esperando una conversación de las nuestras", con mujeres, cervezas y canciones de por medio. De repente, le surge la genial idea: me parece que la voy a tener que escribir yo.


¿El día que lo vi por primera vez? Recuerdo que era de noche, cervezas perfumaban el aire, sonaban algunas viejas canciones, cosas normales de mi vida. De pronto un muchacho tocaba el bajo como cualquier mujer quisiera que la tocaran, un pequeño gigante con una forma de vestir poco vista, mezclaba colores sin sentido que parecian no importarle. Hablaba con la perfección de un poeta, como un Neruda, o aun mejor! Como un Garcia Marquez, al que se le notaban los 100 años de soledad... Era como un duende de la filosofia de barrio. 
Lo observe desde lejos por un tiempo, lo vi seguir los pasos de alguna chica guapa de la ciudad que quería a todos los hombres excepto a él... Costumbres femeninas que nunca voy a entender... Y me dije "Este muchacho es como yo, lamentablemente es como yo". Entonces decidí acercarme. 
Por un simple giro del destino, terminamos de vecinos en los mismos bares la vida, nos hemos muerto en el amanecer con las botellas pegadas en las manos, hablando de la mujer que no pudo ser, de la que si fue y de la que tal vez será; insultamos al viejo Bob por su perfección en las palabras, traicionamos a Lennon y McCartney, secamos pétalos de sal... El me observo asesinar un cigarrillo tras otro mientras cantabamos, y confesamos errores del pasado, los que dan vergüenza y los que son hermosos. Creamos nuestra propia religion, con varios dioses porque uno solo es aburrido, y nos llenamos el vaso mutuamente...
Lo adopte y me adopto, hemos arreglado corazones de los demás, pero los nuestros todavía están dando vuelta por ahi, los alquilamos a mujeres que no valen la pena, hermosas mujeres que no valen la pena! y ellas que no dieron a cambio? una lapicera! Por eso seguimos escribiendo y aunque sé que a él le gustaría ser Allen o Tarantino, la verdad es que somos hijos de Cusack: somos hermanos bastardos del eterno perdedor con estilo, y no hace falta decir más nada.

lunes, 21 de mayo de 2012

Terminal

Mi colectivo no sale hasta las 12:30. Miro el reloj, 11:10. Camino como loco, siempre silabando bajito. Miro los colectivos que llegan y se van. Entro a la terminal y encuentro un lugar para sentarme. Observo a los que pasan y me pongo un poquito mal.
Veo gente que labura, y otras que viajan por placer. Veo gente que llega y otras que se van. Artesanos, empresarios, músicos, mendigos, abogados, chicas lindas, tarados…
La melancolía siempre manda. Sobre todo a los que extrañamos. Mi casa, mis viejos, mis amigos, mis hermanos. Extrañar…

domingo, 20 de mayo de 2012

El arte de callar

Cuatro sordomudos llevan 20 minutos comunicándose por señas. Los miro mientras escribo en una libretita.
A mi alrededor pasan franceses, porteños, yanquis, brasileros, jujeños, cordobeses… Todos se comunican, pero ellos cuatro me sorprenden: no se interrumpen. Esperan a que el otro termine de expresar una idea, y recién ahí aportan. Es un arte aprender a callarse.

sábado, 19 de mayo de 2012

La muerte II

Era el perro más flaco que había visto en toda mi vida, apenas si podía sostenerse en sus patas traseras. Parecía golpeado, mas el asunto es que estaba enfermo. Lo vi a lo lejos y de sólo mirarlo supe que era.
Me clavo los ojos, y yo lo miré. A medida que me alejaba, miraba hacia atrás: seguía con los ojos clavados en mí.

viernes, 18 de mayo de 2012

Llorar

Sos de piedra, guacho, me dijo. Y yo, mientras duraba el abrazo, le dije que no siempre. La vida es hermosa, pero pega y fuerte. Quizás sí, mi vida podría haber sido distinta y yo lloraría más, mucho mas. Pero no, y tampoco eso es algo de lo que reniegue. Los hombres también podemos llorar, los hombres también lloramos, y pelotudo aquel que diga lo contrario.

jueves, 17 de mayo de 2012

Mudanzas

Cuando mi ciudad se volvió ciudad, el pueblo de mis abuelos emprendió la mudanza. La gente hizo las valijas, se subió al colectivo y se vino a donde aparecían las promesas de trabajo y una vida mejor.
Mudanzas eran las de antes, pienso mientras me cuentan la historia. Y es que antes no solo cargaban pertenencias y sueños y ganas… Antes hasta los ladrillos se llevaban, por si llegara a hacer falta a la hora de construir.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Grullas II

Vuelvo a casa. Todavía el corazón es una fiesta, a pesar de estar físicamente agotado. Con el papel de un chicle armo una grulla, mientras escucho música. Pienso en la gente que me traigo en este viaje de retorno y me abrazo a  las nuevas grullas de mi vida.

Grullas

Voy viajando, amanece y como ya no puedo dormir armo una grulla de papel. Hay mucha gente ahí, en estos pliegues. Hay mucha gente en mis grullas. Regalé varias ya, y seguirá siendo así.
A pesar de las muchas historias que andan dando vueltas, a mí me gusta una que cuenta que uno no le regala una grulla de papel a cualquiera. Regalar una grulla implica revelarle a la otra persona un aprecio inmenso. Uno le regala una grulla de papel a aquella persona por la que uno es capaz de velar día y noche para que esté bien.

martes, 15 de mayo de 2012

Rosario

Rosario es la ciudad más bonita que conozco. Siempre digo lo enamorado que estoy de ella. Es una chica divina, que se hace rogar todo el tiempo. Es una histérica de libro, es más de lo que cualquiera podría soportar. Pero igual, uno sigue.
Pienso que, en realidad, uno encuentra gente, cosas, historias, sueños… que lo reconcilian y enamoran con las ciudades.
Hace tiempo no paso por ahí, pero me muero por volver. Allá quedaron amigos, enemigos, amores, dolores y canciones. Allá quedó una parte de mí… Y eso es lo que más me motiva a seguir abrazándola…

lunes, 14 de mayo de 2012

Cruz del sur

Todavía hay canciones que me demuestran que algunas de mis heridas siguen abiertas y no se por que. Hay mucho ruido y recuerdo gente que deje en otras vidas... Tantas cosas no resueltas… ¿Quién nos indica cómo repartir la piedad?
Miro hacia arriba y encuentro mi cruz del sur. Brilla en la más profunda oscuridad. Esa cruz, pienso, siempre está, y me acompaña. Es la cruz que uno carga, pero es también luz.
Volvemos del viaje, me duele el cuerpo y no me siento nada bien porque el viaje va accidentado hace tiempo. Miro a mi derecha, veo mi cruz entre mil estrellas y sonrío.
Es casi un regalo.

domingo, 13 de mayo de 2012

El fogon

Miro el fogón que armamos hace unas horas. Arde alto, y brilla hermosamente. Alrededor, nosotros. El país. El pueblo. La vida. Los sueños.
Miro el fogón y descubro formas, suspiros, caras… Miro a mi alrededor y me siento acompañado.
En ese fuego llevamos dolores y recuerdos, amores y desengaños, penas y alegrías… Ese fuego que abrazamos todos, nuestro fuego, esta hermosamente vivo. Sonrío, y a mi alrededor sonríen muchos… El fuego tarde o temprano se apagara, pero nada apagará el recuerdo de haber compartido, alimentado y alimentarnos del mismo fuego…

sábado, 12 de mayo de 2012

Tierra Santa

A pesar de no ser santo del camino, hay lugares que para mi son tierra santa. Son esos lugares donde descubrí mil cosas y me reconcilie con otras. Donde cambié formas de hacer, ser y pensar, di primero pasos en algunas cosas y últimos en otras.
Esos lugares son especiales, porque allí encontré gente maravillosa. Son especiales porque allí encontré por qué la vida es hermosa. Creo hoy que volver a esos lugares es siempre una caricia al corazón, y eso es sencillamente hermoso.

viernes, 11 de mayo de 2012

Co-incidir

La coincidencia. Benditas coincidencias. Benditas casualidades. ¿Alguno cree en esas cosas?
La inmensa mayoría de las personas no se percata de la importancia que tienen esos encuentros casuales tan particulares que llamamos, a veces, coincidencias. Abrir los ojos a esas pequeñas coincidencias es abrir una puerta. Abrir esa puerta nos permite a nosotros caer en la cuenta que no todo es al azar.
La  verdad es que yo siempre dije que eran una herramienta del destino para cumplir lo que pretendía. A fin de cuentas, sólo su nombre nos lo indica. Co-incidencia. Dos o más situaciones aparentemente aisladas que se cruzan, que co-inciden y alteran algo. Influyen, causan un efecto sobre la misma cosa. Si no se hubieran cruzado, no se hubiese llegado a esos resultados.

jueves, 10 de mayo de 2012

El charco

-¿Y a voçé qué le anda pasando?
-Una pelotudez grande como una casa, que implicó pelearme con mis viejos. Igual ya se les pasa… Pero queda ahí, y la próxima vez que aparezca va a ser peor...
-Te entiendo
-Ese es mi drama. Vivo pensando en lo que va a pasar "a continuación"
-Ahh… Si si, suele pasar… Cuando las cosas no se solucionan de raíz después vuelve… A mi también me pasa…
-Qué se yo.
-Pero bueno, será problema de cuando aparezca, si ahora se les esta pasando habrá que seguir así y disfrutar de ese momento… Cuando vuelva se vera… digo, no se...
-¿Ves? Tenes razón. Lo q pasa es q yo soy un pelotudo.
-No no, es totalmente realista lo que pensás, y lógico que te moleste, porque los parches no duran mucho, ¿viste? Pero hay que tener ganas también de meterse en el lío de arreglar las cosas desde abajo… Es todo un tema…
-Mas cuando las cosas abajo ya no están bien de hace muuucho rato
-Y sí… se complica…

Caro es maravillosa. Le puedo contar lo que quiera, que se que tendrá el mayor cuidado y el mayor respeto posible. Nuestra historia quedará para otro relato. Ella sostiene que tengo que aprovechar más mis capacidades analíticas. Yo sostengo que ella va a ser una genial psicóloga.
Quizá por eso no tengo problemas en contarle cosas, y ahora pienso en que quizá por eso ella tampoco tiene problemas en contarme a mí. Es bueno tener gente a la cual confiarle cosas, porque si no se acumulan en el fondo, y cuando aparecen uno no quiere estar cerca de nadie.
La memoria es como un gran pozo, sobre el que cae el agua. Al principio es un charco, y al pasar la vida se vuelve un gigantesco lago.
En la superficie, todo parece estar quieto. Cada tanto podemos acercarnos a ver nuestro reflejo en el lago, y apreciamos toda esa quietud. Puede que cada tanto un pensamiento o un impulso haga sacudir un poco la calma, pero es raro.
Pero en lo más profundo, por debajo, justo en el fondo, es posible que haya algo acechando. Algo que ocurrió mucho tiempo atrás, algo que ahora está podrido y hediondo y que contrasta con la superficie quieta del charco.
A veces una burbuja se eleva, desde el fondo, y explota alterando la calma. Esa burbuja lleva el olor hediondo de ese algo podrido, y cuando sucede algo así, no quiere uno que otra persona este demasiado cerca, por si acaso lo huele también.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Sobre la chica mas guapa de la ciudad III

Sabado, ¿03 am quizá? 5 años después de nuestro primer encuentro (más o menos).

El reencuentro. La vida es loca.
La ví a lo lejos, me hice el pelotudo. Me vino a buscar. Le sonreí, y en mi sonrisa sonreía todo el mundo, para qué mentirles. El abrazo más dulce. Los sueños más perfectos, intactos.
Brindamos, juntos, casi como perdonándonos no habernos llamado en estos meses. “Las cosas no cambiaron tanto” le dije y me dije. Sonrió. Joder, esa sonrisa va a ser mi perdición.
Sé que hay muchas formas de ver esto, y capaz la más cuerda es que todo es una locura.
Me quedé en silencio. Mamihlapinatapai. Agarro su mano, y no me quiero ir a ningún lado. En su muñeca todavía lleva la pulsera que le regalé para alguna navidad.
¡Pero qué linda la vida che! ¡Qué alegría tu vida y la mía! Me fui a dormir, y todavía tengo en mi camisa su perfume. Cierro los ojos y la veo. “Nunca te dije, pero yo siempre llevo un poquito de vos a donde quiera que voy…”

martes, 8 de mayo de 2012

El precio de la felicidad

-No quiero sufrir.
-No quiero que me pase lo mismo.
-No quiero que me vuelvan a romper el corazón.

Elegí esas tres, porque son las tres frases que más escuché. Pienso.
Si no esperas nada pasan dos cosas: prácticamente no te decepcionas, pero tampoco te arriesgas. Por lo tanto, no te das contra algunas paredes, pero tampoco vas a ser feliz...

lunes, 7 de mayo de 2012

Damian

Hay voces que siendo ajenas son una caricia para el alma. Eso es algo maravilloso que tiene la vida, que, por cierto, es muy loca.
Fernet en mano, Damián y yo charlamos de nuestra vida estos últimos años. Nos sorprendemos de lo mucho que cambiamos, y de lo mucho que no cambiamos.
Le cuento de un libro que leí, que plantea que nunca podremos saber si las decisiones tomadas son las correctas, porque la vida acontece sólo una vez, y por lo tanto no se puede comparar con nada.
Me mira fijo. Sonríe.
-¡La vida es hoy, aquí, ahora! Corre tras tus sueños y lucha por ellos, ¡pero no te olvides que en el camino tenes que disfrutar la vida!
Tras esas palabras, levanto mi vaso. Un brindis por tanta vida compartida.

domingo, 6 de mayo de 2012

Estructuras

Todos nos armamos estructuras. A todos nos imponen estructuras. Todos las necesitamos. Para movernos, para pensar, para hacer. El asunto es cuando uno tiene estructuras muy viejas y se le presentan problemas muy nuevos. Ahí es cuando uno entra en crisis. Y, se sabe, toda crisis se resuelve con una revolución.
Yo desconfío mucho de las estructuras, sobre todo de las que aparecen sin mi participación. Suelen significar que esta ocurriendo algo de lo que uno no sabe absolutamente nada. Por eso estoy todo el tiempo discutiendo con los estructurados, aunque yo también sea uno de ellos. Si queremos cambiar algo, hay que empezar desde adentro.

sábado, 5 de mayo de 2012

Ella II

Quizá la primera vez que nos vimos pasó desapercibida. Quizá la última vez que la ví había pasado mucho tiempo. Uno siempre está de paso, pero también puede pedir una tregua y quedarse un rato más.
Nunca la llegué a conocer lo suficiente, no te voy a mentir. De repente, es como si no la hubiera conocido. Su nombre, su cara, y algunas cosas.
En la otra bandeja de la balanza, conocí todo. Su ideología, sus gustos, algún sueño… ¿Cómo medís una cosa contra la otra?
Ella se fue, claro está. Nunca más la volví a ver, y debo reconocer que me encantaría verla. Por lo menos para preguntarle qué habrá sido de su vida.

viernes, 4 de mayo de 2012

Amar - Temer - Partir


Siempre me pregunté por qué carajo se usaban esos verbos como “modelos”. ¿Que sería un modelo? ¿Modelo para conjugar? ¿Cómo es eso de conjugar? No estas jugando con. Es un embole. No se deberían conjugar verbos como “amar” en soledad, se tendrían que conjugar de a dos, o mas.
Amar, temer partir.
Partir, temer amar.
Temer, amar partir.
Amar nos hace tenerle miedo a la partida.
Amar hace que temamos, y eso nos hace partir.
Amar vence nuestros temores, y por eso no partimos.
Partimos por amor, no por temor.
Partir, a lo mejor, es no irse nunca.
A lo mejor partir es repartir.
Partir es ser generoso, compartir.
El temor es un mecanismo de defensa: tememos perder lo que amamos.
El amor no es para cobardes: los amores cobardes no llegan ni a amores ni a historias, se quedan ahí.*
Amar, temer, partir.



*Gracias Silvio!

jueves, 3 de mayo de 2012

Emi II

-No sé qué quiero.
-Tenes que dejar de hacerte tanto drama.
-Tenes razón, terminaría de volverme loco si intentara atar todos los cabos sueltos de mi vida. Ya tengo demasiado con los que sé a dónde van.
-Y sí. Lo que pasa es que vos vivís preocupándote mucho.
-Cuando uno no sabe lo que quiere, se aferra a todo, pensando que como es nuevo quizá hasta sea mejor.
-¿Ves? ¿Por qué no mejor te pones a pensar en qué carajo querés?
-Es que… No se. No se que quiero.
-Y si no lo encontrás, vas a estar siempre así.
-Si… Lo que pasa…
-Lo que pasa es que te vivis quejando.
-Ya se, soy un pelotudo.
-Deja de quejarte un poco y vas a ver!
-Realmente. Y todo el mundo se merece un final feliz. Incluso yo.
Me sonrió con esa sonrisa de él. Con una palmada en la espalda me despidió.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Niñez

Miro a mis hermanos y recuerdo cuando eran niños. Cuando tenían dos, tres, cuatro años. Pienso en un libro que leí hace tiempo, donde el protagonista hablaba de la niñez, y descubro que tiene razón.
Mírenme a mí, por ejemplo. Hago cosas que probablemente todavía no tengo muy claras. Pero antes de todo eso, de hablar como hablo, de pensar como pienso, de sufrir mis cicatrices, yo también fui un niño. Difícil de creer, pero cierto.
¿Recuerdan cómo era ser niño? Me temo que no. Quizá creemos que sí, pero en verdad nadie puede. Lo único que recordamos son esos fragmentos que nos trajeron hasta donde estamos ahora. Esas veces que nos sentimos vivos, fotos fijas de días especiales y de impresiones casuales, que forman parte de uno mismo y son una construcción nuestra. Pero no podemos recordar lo demás.
Nadie puede recordar cómo era ser niño cuando eso era lo único que sabíamos. Cómo es ser estúpidamente feliz, cuando la felicidad no era algo a buscar sino que ella te encontraba a vos. Cómo un objeto se vuelve un talismán que necesitamos tener cerca. Despertarse de una pesadilla y sentir que el mundo era cada vez más chico y nada podía salvarnos. Cómo se sentía echarse a correr simplemente para sentir la energía que teníamos. No podemos recordar cómo era ser niño, y no otra cosa más que ser niño.

martes, 1 de mayo de 2012

La muerte

Yo cruzaba la esquina y se apareció. Literalmente, no venía nadie, y cuando me dí vuelta apareció. La primera vez que vi a la muerte tenía, paradójicamente, la forma de una mujer.
Andaba en una bicicleta maltrecha, y su aspecto era, justamente, deplorable. Cuando yo la vi clavó los pies en el suelo, frenando, y me miró un segundo que fue eterno.
-Ojo
Eso solamente me dijo, casi lo escupió con una ira claramente visible. Seguí camino, y sentía su mirada clavada en mi nuca. Ella avanzó y yo seguí pensando en qué habrá querido decir esa mujer en bicicleta.